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domingo, 18 de agosto de 2013

BUENA VISTA COUNTRY CLUB



Un relato ficticio, preñado de verdades                                   

       Como dóciles manos mecidas por la brisa, los helechos palmera se encaprichaban en darle la despedida. Sobre la rama de un roble, dos ardillas corrían alejadas del nido por una aspaventosa madre blue jay. Más allá, encaramada en lo alto de la palta, una comadreja parecía solazarse con el espectáculo. En el deck de madera, entre los pies del hombre, tres gatos jugueteaban sádicamente con una lagartija.

Desvió la vista del cuaderno y centró su atención en una hamaca paraguaya enredada en la cuerda de colgar ropa. No lograba recordar cómo había llegado a su poder. Luego estudió la distancia entre los mangos. Doscientas un veces se propuso colgarla y sin embargo allí seguía sin haber cumplido ni por un segundo su supuesto destino. Pensó en cuantas cosas y persones llegaban a este mundo con un objetivo y se iban así nomás, sin ton ni son.

—Fue lindo mientras duró —dijo prestando atención a la piscina bordeada por cactus, yucas, aloes y bromelias en flor, con un manto de pedregullo blanco que creaba hermoso contraste con las baldosas californianas y la colorida barbacoa bajo las paltas.

sábado, 11 de febrero de 2012

Diario de un oncólogo arrepentido



         29 de febrero
No es que desperté esta mañana y tomé así por así la decisión de abandonar todo y marcharme al campo. Lo de ayer a la tarde  fue el detonante, pero el proceso había sido lento, desgastante, mortificador. Por tres décadas y pico había venido violando el juramento hipocrático, al principio con poca noción de la barbaridad que estaba (estábamos) cometiendo. En los años recientes, a medida que se iban esclareciendo las cosas (siempre estuvieron claras pero no queríamos aceptarlo), fui adquiriendo conciencia y me descubrí tal cual era, un minúsculo engranaje del mas monumental y maquiavélico de los negocios.
          Tuvo que sucederme esto para decir basta, para sacar la cabeza del inmundo hoyo e intentar (por poco tiempo lo se) respirar aire puro. Aunque no voy a engañar a nadie con hacerme el ético a esta altura de mi vida. Seria distinto si lo hubiese hecho mucho tiempo atrás, cuando recién empezaba a practicar y no tenia adonde caerme muerto. Ahora con medio millón en la cuenta bancaria, mis hijos criados y lejos, sumado a millares de pacientes enterrados con mi ayuda, seria la madre de los cínicos si me hago el quijote verde.

miércoles, 6 de julio de 2011

Muerte en tránsito

A la memoria de Iván Podevills y otros camioneros asesinados en tránsito...

W.G.G
Amanecía, un gris enchastrado de naranjas cubría la playa San Miguel del Puerto San Martin. Aquel treinta de Abril, el Mercedes rojo se estacionaba con veinticinco mil kilos de soja al final de una columna como de veinte camiones que aguardaban la autorización para ingresar al puerto. Estaba fresco y había llovido toda la noche. Un grupo de palomas y gorriones picoteaban los restos de granos desperdigados sobre el cemento. Un poco mas allá, tres o cuatros camioneros tomaban mate y cada tanto lanzaban estertóreas carcajadas.

Iván chasqueó la lengua contra los dientes buscando sacarse un resto de medialuna escondido en el agujero de una muela recién sacada. Como a las cinco y media se había detenido a desayunar en una estación de servicio y aprovechó para comprar un paquete de marlboro y pilas para la linterna. Sintonizó LT 8, el panorama informativo estaba por comenzar. Prendió un cigarrillo y tras pegarle la primer pitada con furia, recostó el asiento un poco mientras con la otra mano saludaba a Edson, un brasileño con el cual había compartido largas esperas en los meses pasados. No le hizo mucha fiesta porque quería descansar un poco y el carioca hablaba hasta por los codos. Despues de estirar las piernas, entornó los parpados y suspiró profundamente.

martes, 22 de febrero de 2011

VIENTO EN POPA


W.G.G

—La mejor droga es aquella que mantiene al paciente enfermo por años y años, para que de esta forma podamos extraerle hasta el último centavo —dijo el calvo ejecutivo de Pfizer descaradamente—. En su gran mayoría las drogas poderosas tienen consecuencias peores que la enfermedad a la que buscan combatir.

—Nada que ya no sepa —pensó Orlando aburrido, mientras se fingía interesado, afirmando con la cabeza cada acotación del gordo arrogante.

—¿Sabía usted mister…

—Carranza.

—…que una buena dosis de vitamina d y omega tres es mucho más efectiva para combatir la depresión que todas esas porquerías que andan por el mercado?

—Por lo menos el alcohol lo desinhibe totalmente al bastardo —meditó el medico a la vez que se llevaba un crab cake a la boca. Solo había dos razones que lo mantenían aun sentado en la barra de aquel salón de Coral Gables, el frio de afuera y los bocadillos de adentro. Se realizaba la presentación de una nueva droga contra la osteoporosis y él era el representante del hospital mas grande del condado.